jueves, julio 28, 2011

Carta a Lorena

Querida Lorena,
mujer inigualable,
contigo ya no me queda
casi nada por hacer,
casi nada de nada
más que recordarte
y reconocer

que por mucho que me digan,
no existen
mejores compañeras
que tus caderas
en las trincheras
de mi guerra
del golfo particular

que tu mirada de miel
es brillo incandescente,
capital de tu piel,
bálsamo del amor, e igualmente,
es postal de mi colección
de noches y derroches
de ebria insensatez

que este quinqui de ciudad,
este oscuro caballero,
no entiende la derrota
cuándo se trata
de amarrar y retener
el corazón y el deseo
de una hermosa mujer

que este humilde escritor
de historias de amor,
sin palabras se quedó contigo,
que este capitán del "te quiero",
este punto suspensivo,
se enamoró de tu boca
y de tu cuerpo viajero

que reconozco haber intentado
llegar a tu meta el primero,
pero tras tanto esfuerzo,
al llegar, al fin,
resultó que otro jugador
sin compasión
ya se te había llevado de allí

que este político pesado,
envuelto en el pecado,
reconoce también
que como dice Calamaro,
"hay que ser hombre
para olvidar a una mujer
si no hay otra igual"

y que ya es hora de decirle
a ese jugador afortunado
que te conquiste de una vez,
que no finja ser tu amigo
y se deje de jugar contigo
tantas absurdas partidas
de un oscuro ajedrez

y ya, para finalizar quisiera
puntualizar (al menos),
que de verdad te he querido
y que seguramente estos poemas
te echarán de menos
cuándo este pobre desconocido
ahogue y borre sus penas

y que seguramente este poeta
aún pensará en ti
cuándo te hayas marchado,
y aunque el futuro le alcance,
seguramente este triste poeta
seguirá enamorado,
seguirá olvidándote.

Imatge "Lady with Fan", de Gustav Klimt
Aquest poema el vaig escriure fa alguns anys. Avui el recupero del fons del calaix.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Palabras tibias, dolorosas,extremas. Más que palabras,...silencios. Hermoso poema. Ojalá nunca se olviden los versos de Lorena...

5:31 a. m., julio 01, 2013  

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