sábado, septiembre 15, 2007

La mirada de Lee Van Cleef

En sus ojos se vislumbraban años de inhóspita dureza y determinación, el evocador recuerdo de un tiempo no conocido. Los ojos de un loco o de algo peor, un héroe o un villano, la antítesis perfecta de lo que nos gustaría encontrar en una mirada.
Su ceño fruncido muestra las arrugas del tiempo, el reflejo mismo del sol, el miedo y el polvo que levanta el viento seco del desierto, la mirada de un demonio mismo de carne y hueso. Un demonio oscuro como la noche, frío como el hielo, rápido como la bala de un revólver, silencioso como una tumba. Épica pura en cada vistazo.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Todo un actor y aún mejor personaje. Lástima que el público lo relacione únicamente con el cine de barrio. Por suerte John Carpenter supo revitalizarlo al final de su carrera.

Nunca olvidaremos la mirada de Sentenza.

4:24 p. m., octubre 02, 2007  

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