martes, febrero 21, 2006

La Velocidad de Desarrollo

En 1954 un grupo de estudiantes, trabajando a tiempo parcial y bajo la dirección del Dr. John Kraus, construyeron en Ohio el radiotelescopio Big Ear, de 110 m. de longitud y con un área equivalente a la de 3 campos de fútbol. Famoso por ayudar al descubrimiento de los objetos conocidos más distantes en el universo, este radiotelescopio fue demolido en 1998 para dar lugar a un campo de golf.
Es un ejemplo perfecto de cómo una tecnología es desarrollada, aplicada, aprovechada y finalmente, desechada. Sin embargo, los 44 años de vida del Big Ear suponen un tiempo de vida mucho más dilatado que el de casi cualquier tecnología existente. Y es que un ritmo aceleradísimo es el que marca las tendencias tecnológicas de hoy en día.
Estando en casa hace algunos días, me topé con el ejemplar especial que editó "El País" en 1996 para commemorar su vigésimo aniversario. Entre los extensos (y excelentes) artículos encontré uno titulado "El mundo digital", de Nicholas Negroponte, profesor del Massachusets Institute of Technology (MIT). En el artículo en cuestión, se hace un análisis de las posibilidades que Internet abría al mundo en el contexto de 1996. Ahora, 10 años más tarde, uno comprueba que las perspectivas se han cumplido con creces. De hecho, aproximadamente, cada 50 días la red se duplica.
Otro ejemplo lo encontramos en el mundo de la electrónica, donde según la Ley de Moore (que en realidad no es una ley, sino una predicción realizada hace más de 40 años) aproximadamente cada 18 meses se dobla el número de transistores integrados por unidad de superfície, lo que repercute decisivamente en el tremendo ritmo de desarrollo actual. Sin embargo, los expertos han dictaminado que alrededor del año 2009, la tecnología actual habrá llegado a su límite de integración y que será necesario un nuevo salto tecnológico.
Una opción, que todavía parece lejana, son las tecnologías cuánticas. Es decir, imaginénse que fuéramos capaces de manipular átomos a nuestro antojo y más aún, fuéramos capaces de agruparlos a nuestro antojo y construir cosas utilizándolos. Si tuviéramos la capacidad de diseñar e implementar un computador cuántico, el proceso de miniaturización se volvería escándaloso. Todos los ordenadores del mundo tendrían cabida en un vaso de agua.
Adiós a la era del del transistor. Bienvenidos a la era de la partícula. Sé que suena a broma, pero no lo es. La cuestión es si estamos preparados para todo ésto. Quizás el mundo tenga otros problemas que habría que resolver antes.
Imagen extraída de www.bigear.org

1 Comments:

Blogger Pobin said...

Hi,
Como futuro fisico, y como especie de cientifico, quiero decir que esa antena seguramente fue demolida por culpa de que alguien no quiso seguir pagando su manutencion. Ya que esa es la principal culpa de que se pierdan cosas cientificas aparentemente no utiles, antenas para escuchar el universo (SETI), y muchissimos mas proyectos alocados (os sugiero la historia de Marie Curie).

Tambien queria comentar que lo de la computacion cuantica esta ya bastante avanzado. En poco tiempo el concepto de ordenador sera totalmente distinto, dentro de poco hare un comentario en mi blog. Ahora mismo estoy haciendo un trabajo sobre eso.

Agur.

8:54 p. m., febrero 22, 2006  

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