lunes, mayo 19, 2008

Gulag

La larga y sinuosa calle de la vida nos llevaba, a veces con paso alegre y otras veces en un sombrío vagar, a lo largo de vallas, vallas y más vallas, cercas de hierro, tapias de cemento, de ladrillo, de adobes o de madera podrida. No nos parábamos a pensar qué podía haber detrás de ellas. No intentábamos elevar la mirada ni el pensamiento hacia el otro lado. Pero allí, precisamente a nuestro lado, a dos metros comenzaba el país del Gulag. Tampoco observábamos en aquellas tapias el incontable número de puertas y portillos perfectamente ajustados y muy bien disimulados. ¡Todos estos portillos, todos, estaban esperándonos! (...).
La sumisión al destino, la renuncia absoluta a toda velocidad de organizar la propia existencia, la conciencia de que no nos es dado adivinar qué será mejor o peor, pero de que es fácil dar un paso del que algún día haya que arrepentirse, todo esto libera de modo parcial al preso de su yugo, le confiere serenidad e incluso cierta nobleza.

3 Comments:

Anonymous ivan naya said...

hola me llamo ivan naya soy de mexico estoy buscando posibles familiares o conexiones familiares
en europa ya que mi familia viene de libano y naya no es un apellido comun si te gustaria entrar en contacto aqui esta mi correo
nixonrichi@hotmail.com

5:20 p. m., mayo 20, 2008  
Anonymous Anónimo said...

Gulaa era el nombre que recibian los campesinos adinerados durante la revolución rusa y posteriores periodos...! a modo de información!

1:18 p. m., mayo 22, 2008  
Anonymous Anónimo said...

gulag perdon soy el mismo de antes

1:18 p. m., mayo 22, 2008  

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